miércoles, 18 de diciembre de 2013

CASA AMÉRIGO

casa amerigo AÑOS 50
Años 50 - En privilegiado enclave en aquella Valencia que no conocimos o recordamos, estaba ésta cordelería: calle de la Carda, calle de la Bolsería, calle de las Botellas y mirando a su frente la Plaza del Mercado, conformaban sus puntos cardinales de situación. Cordeles, sogas, cestas, alpargatas de suela de cáñamo o de careta, bastones y muchos más artículos, pero el que más llamaba la atención, sobre todo a la chiquillería, eran sus cachirulos. Los cachirulos de casa Amérigo. Cuando las fallas ya habían pasado, y cercana la Semana Santa y su Pascua de Resurrección, era todo un espectáculo pasar por esa emblemática esquina; aparecía ante nuestros ojos, una verdadera cortina de cachirulos, cachirulos de todas clases, formas, tamaños y colores; que mecidos por la ya primaveral brisa, en ondulantes movimientos, daban un aire de libertad y frescor. Era todo un ritual ir a comprar el cachirulo a casa Amérigo. Cachirulos que viajarían para ser empinados, en los más variados lugares, de los alrededores de Valencia, y cercanos pueblos. Algunos tendrían larga vida, pero los más, quedarían enganchados en algún árbol, tendido eléctrico o destrozado contra el suelo; pero la ilusión de aquella infancia se vio cumplida plenamente. Quedaría para nosotros, la impronta de esos cachirulos de casa Amérigo, que cuando se compraron, ¡ya habían volado!.

Texto: Germán Gómez.

3 comentarios:

Gregorio dijo...

Muy interesante el comentario y la foto, tenía que ser la fachada muy espectacular con tanto colorido en la misma. Buen día y un abrazo . Gregorio

Julio Cob dijo...

Gregorio y con la labradora al lado quizás con la ilusión de empinarlos.!!!
Un abrazo

Julio Cob dijo...

Gregorio y con la labradora al lado quizás con la ilusión de empinarlos.!!!
Un abrazo

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