jueves, 7 de septiembre de 2017

EL PRADO DE VALENCIA


Archivo Municipal (1935 C.a.)


El Paseo de la Alameda que ha sido el lugar preferido, e ideal para toda clase de festejos, utilizado también como circuito deportivo, escenario y a su vez de adecuado recorrido para desfiles militares, lo fue también muy útil para exposiciones temporales de cuando la Feria de Muestras Internacional se emparejaba con el vecino Palacio Ripalda. En la actualidad lo vemos convertido en un garaje público que tan sólo se engalana en ocasión de la Batalla de Flores que cierra la Feria de Julio 

Sin embargo, tuvo otro nombre en el pasado muy antiguo, cuando era conocido bajo su espesa arboleda como el Prado de Valencia, situado entre los puentes del Real y del Mar, que nada tenían que ver entonces con los actuales, que serían reconstruidos décadas después.

Si nos remontamos a mediados del siglo XVI (aún no se habían construido en la zona los pretiles de la margen izquierda del Turia) era cuando las damas y señores con sus mejores galas iban al Prado, ausente entonces la futura plantación de álamos que daría la razón de su nombre, en su cercanía al Palacio del Real, a lucir sus coches de cuatro ruedas que en aquellos años empezaban a construirse con cierta distinción, mientras que la gente del pueblo se distraía viéndoles pasar. 

Con el tiempo los maestros de oficio se fueron incorporando "a la comitiva", y las tartanas y faetones fueron cada vez más numerosos, al igual que las carrozas, con uno o dos caballos y hasta tres ... pues había que hacerse notar. Impronta lúdica en la ciudad que tendría gran relevancia a lo largo del siglo XVIII. 

La imagen se corresponde mediados los años treinta, cuando ya habían pasados unas centurias. Que habían dejado de ser prado para convertirse en paseo como primera gran obra de Felipe V en la ciudad .

No hay comentarios:

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...