viernes, 23 de septiembre de 2016

EL MERCADO DE ABASTOS POR LA RONDA DEL CINCO.


Archivo Municipal

1925 Ca. - El 19 de junio de 1908 fue inaugurado el Mercado de Abastos en la plaza de la Beneficencia, frente al “Matadero Viejo”, donde se impartía la docencia en el nuevo Colegio Cervantes. Ya desde el primer momento hubo quejas por parte de los abastecedores, toda vez que no reunía las condiciones adecuadas. Apena llovía, el lugar se convertía en un lodazal por estar medio adoquinado, con serios problemas para las tareas de carga y descarga y para la salud pública vecinal, muy preocupada por la situación.

Estos hechos los denunciaba la prensa, que consideraba indispensable la corrección de sus anomalías, haciendo alusión a la necesidad de que el alcalde visitara la zona, tanto de día como de noche, para convencerse de que la razón asistía a los interesados y “disponga que se subsanen las deficiencias apuntadas.



Con el traslado del Mercado de Abastos desde su anterior emplazamiento de la plaza de Encarnación, básicamente suponía rotar los problemas al nuevo lugar, muy cercano, situado en la misma ronda de la derruida muralla cristiana. Su carácter provisional llevaba implícito la búsqueda de un lugar más adecuado. Tuvieron que pasar unos cuantos años.

No sería hasta el 12 noviembre de 1923 cuando el alcalde Juan Avilés inauguró su nuevo emplazamiento (curiosamente y por tercera ocasión en la misma ronda) en un solar junto a la Iglesia de San Agustín, producto de la desamortización de Mendizábal, cuyas instalaciones del antiguo convento agustino habían servido de cárcel hasta su demolición en 1904.

Su adecuación a las necesidades del nuevo Mercado de Abastos no fue muy costosa, pues se contaba con la Casa del Pueblo -en su construcción cercana durante aquellos años, aunque nunca llegase el momento de su inauguración- como cobijo en caso de lluvia.

Y allí estuvo hasta su traslado a Arrancapins en 1948.

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