miércoles, 2 de marzo de 2016

DEPÓSITO, TALLERES Y ESCUELA DE APRENDICES EN VALENCIA ALAMEDA

Álbum familiar de Rafael Portoles Mir

En la panorámica tomada en 1962 por Rafael Portoles Mir desde un edificio en la esquina de las avenidas Blasco Ibáñez (Entonces Paseo al Mar) y Cardenal Benlloch) se ve en primer plano Casa Chima, detrás cultivos huertanos, la Escuela de Aprendices y el conjunto ferroviario que de izquierda a derecha comprendía: la vía del ferrocarril hacia Calatayud y Zaragoza, el Depósito que albergó las mayores locomotoras de vapor articuladas de España, los Talleres Generales y las casitas de dos plantas de la calle Clariano. No se ven el pequeño cine Goa y una diminuta iglesia.

Instalaciones ferroviarias que hasta la constitución de Renfe en 1941 pertenecieron a la compañía del Ferrocarril Central de Aragón que el 25 de febrero de 1902 inauguró su tramo entre Sagunto y Valencia y el ramal al puerto del Grao el 23 de septiembre siguiente.

La estación Valencia Alameda fue cerrada al servicio de viajeros el 24 de mayo de 1968 y a partir de 1974 fue derribada junto con los restantes edificios quedando sólo la base de obra del depósito de agua en el jardín que sustituye a parte del complejo ferroviario de la foto. También se salvaron la gran marquesina de la estación, que la compró Álvaro Faubel para una fábrica de derivados del cacao, y una cancela de grandes dimensiones que actualmente forma parte de la verja de la Estación del Norte recayente a la Gran Vía Ramón y Cajal.

En cuanto a la Escuela de Aprendices fue una de las trece creadas por Renfe para preparar empleados en once oficios de taller. Entre el 1 de marzo de 1947, en el edificio de la foto a partir del año siguiente, y el 15 de septiembre de 1970 la de Valencia formó en teoría y práctica a 549 alumnos que tras tres años de aprendizaje pasaron a ocupar plazas vacantes de ayudantes en el ámbito de la IV Zona de Renfe, cuyos límites ferroviarios llegaban a Baza, Villarrobledo, Utiel, Calatayud, Zaragoza Delicias y Tortosa,

Al mejor alumno de cada promoción le dotaban con una beca para estudiar la carrera de perito o ingeniero.

Alumnos que además de los estudios y las prácticas en los Talleres Generales eran llevados a visitar empresas de diverso tipo, practicaban deportes y participaban en los festejos que anualmente celebraban conjuntamente el Depósito y los Talleres Generales a la Vírgen de los Desamparados, con misa en el comedor y procesión recorriendo las instalaciones.

El fruto de un enorme trabajo de búsqueda de datos y recopilación de fotografías y documentos lo plasmó en el año 2009 el ex aprendiz Joaquín Peris Micó en el libro “Breve historia de la Escuela de Aprendices”. Autor que contó con la gran ayuda del también ex aprendiz José Genovés Marco para el maquetado previo a su impresión. Gracias a ellos ha quedado guardada la memoria minuciosamente detallada sobre estudiantes y profesores en 162 hojas con el complemento de 174 fotografías y muchas copias de documentos. De breve nada.

Instalaciones con muchos recuerdos familiares para el que suscribe.


Texto de Esteban Gonzalo Rogel   

4 comentarios:

  1. Gracias a tus entradas voy aprendiendo cosas de Valencia, mi ciudad, que desconocía. Me ha impactado esa fotografía de 1962, el cambio es impresionante.
    Saludos Julio

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  2. Ámbar me satisface que te agrade. Gracias por tu comentario.

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  3. Las personas que rememorais el pasado con fotos y detalles, mereceis el agradecimiento y respeto de los que
    hemos vivido esa epoca, y nos hace recordar con nostalgia, los compañeros que nos han dejado por el camino
    Recibid mis felicitaciones. Con un abrazo de todo corazon. TONI

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  4. Toni, muchas gracias por tu reconocimiento. Eres muy amable.

    Saludos

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