sábado, 31 de octubre de 2015

LA CÚPULA QUE NO FUE...

 La coronación de la Geperudeta en 1923 levantó un gran fervor popular, por lo que se formó una junta con el fin de construir un edificio anexo detrás de la Basílica, en el solar que actualmente ocupa la Almoina, con el fin de que los fieles pudieran rendir culto a su patrona.

En 1930 se convocó un concurso, y el anteproyecto lo ganó Vicente Traver, que era arquitecto del Arzobispado de Valencia.

Estaba inspirado en la cúpula de la Catedral de San Pedro del Vaticano, con más de 30 metros de diámetro y con una altura que triplicaba la de la Basílica de la Virgen. Para ello se necesitaba una importante inversión económica y eso era inviable tras la Guerra Civil, por lo que fue olvidado.

Valencia no pudo ver  realizado este proyecto de Traver, que afirmaba, que desde el templo se vería “desde Sagunto a la Ribera”.

Texto: Amparo Zalve

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