martes, 29 de septiembre de 2015

LA PAPELERA DE LA AVENIDA BURJASOT

Archivo Rafael Solaz

1934 Ca- Desde 1916 la Papelera Levantina de "Monllor, Crespo y Compañía, fue santo y seña de un trozo de la actual Avenida Burjasot, durante un tiempo conocida como de Adolfo Beltrán. Entre las muchas existentes en el entorno urbano de la ciudad, fue una de las que más y mejor resistió los diversos cambios producidos en el sector, una vez avanzada la segunda mitad del siglo XX. Amenazas de toda índole llevaron a la desaparición de las tres últimas compañías: la que nos ocupa, la Papelera Valenciana y la de Patuel S.A. del Camino de Algirós.

Recuerdo la Papelera Levantina caminando a lo largo de su enorme paredón durante casi dos décadas de mi juventud con su enorme chimenea.

Dice la crónica que en 1934 una fuerte tormenta acompañada de un formidable vendaval y durante un cuarto de hora puso en jaque a los vecinos de gran parte de la ciudad, especialmente a los de Marchalenes.

El viento derribó la chimenea de la Levantina en horario de trabajo con gran confusión para los empleados. El tejado de la nave de calderas se vino abajo, con un enorme destrozo en tuberías y válvulas, afectando también a la de trituración de trapos, donde milagrosamente dos operarios salvaron sus vidas. El vendaval se llevó quince metros de techumbre del almacén lanzados a gran distancia. Don Francisco Monllor, el dueño de la fábrica, recibió tal impresión que el pobre hombre enfermó, metiéndose en la cama. Ni que decir tiene que muchos otros edificios de la zona se vieron afectados; sin embargo y por fortuna, no hubo que lamentar ninguna desgracia personal.

Pero la anécdota, si como tal puede tratarse, que me obliga a prestar especial atención al caso, fue lo sucedido en el mismo Camino de Burjasot, en su número 96, razón del establecimiento de D. Juan Bautista Viñals, donde el viento arrancó una estantería que hizo saltar por el mostrador con daños de gran importancia. Un hijo del Sr. Viñals, de tres años de edad, resultó con ligeras heridas tras recibir un golpe en la cabeza ante el espanto de su hermano mayor.

El cartel publicitario de Papelera Levantina nos invita a estos recuerdos relatados en las crónicas de un papel que con seguridad tomó su forma en el interior de tan largo paredón.

7 comentarios:

Pdro. dijo...

Soy del 48 hijo del cartero pedaneo de mi mismo nombre y no la recuerdo.
Crea confusion al decir Camino o Avenida de Burjasot, dos calles diferentes.
Saludos

Julio Cob dijo...

Estimado Pedro. Muchas gracias por su comentario. En el mio me expreso tal y como se manifestaba el cronista de la época que utiliza la expresión "camino".
Un saludo

Rafael Solaz dijo...

¡Qué entrañable anécdota con nuestro común amigo Viñals! La avenida de Burjasot y Julio Cob aún nos descubren relatos atrapados en la historia, descripciones que no se las puede llevar el viento. Para eso está el paredón de la Valencia en Blanco y Negro. Gracias amigos

Julio Cob dijo...

Rafael Solaz, muchas gracias amigo, por tan generoso y emotivo comentario.
Un abrazo.

marchalenes dijo...




Julio y Rafael, amigos, gracias por el recuerdo; -en esos momentos tenía yo seis añitos, quiere decir, así como el que no quiere, pero han pasado ya ochenta años.

Respecto al nombre, diré que los lugareños para referirnos al barrio coloquialmente decíamos camí Nou, camí de Burjassot, pero han sido además otros los nombres empleados en diferentes momentos; Camino de Liria, Camino de Ademúz, Avenida de Adolfo Beltrán, y en el año 1936 Avenida de la CNT-FAI, y en el año 1940 Avenida de Burjasot.,

El referido nuevo camino de Burjasot fue inaugurado en el año 1897.

José dijo...

Estimado Julio.
Soy José Molina, nacido en Marchalenes en el año 1953.
Durante mi niñez jugué en los solares y campos que había cerca de la Papelera Levantina. Recuerdo una vez que, cuando yo tenía unos ocho o diez años, estando con mis amigos jugando muy cerca de la papelera, caí en la acequia (a la que se conocía por "sequiol" por su magnitud) y estuve a punto de ser arrastrado por la corriente del agua hasta dentro de la fábrica donde había unas aspas grandes girando constantemente para deshacer todos los desechos que arrastraba el agua. No sé si usted, o alguien que lee este blog, dispone de alguna foto de esa entrada de la acequia a la fábrica que yo vi tan de cerca. Si es así me gustaría que la publicaran o me la enviaran a josmolmar@gmail.com.
Gracias y un saludo.

Teresa lopez dijo...

Había una tienda o almacén de coloniales en la calle las ánimas que aún existe, era de un tío de mi padre, alguien de los que investiga i tiene cosas antiguas sabe algo.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...