miércoles, 31 de diciembre de 2014

LA CALLE VICTORIA EUGENIA


1920 Ca. - La ciudad se construye sobre sus propias huellas. El paso del ferrocarril en su salida desde la Estación del Norte cuando estaba en la  plaza Castelar, había elegido un trazado recto y largo que no sería más que el de una futura avenida, entonces llamada calle Victoria Eugenia. En su nacimiento confluye con las grandes vías , nacidas como remate al ensanche de la ciudad.

Como primer flass y mal contados, siete coches siete carros. El fiel de la balanza aún no se había decantado, pero la suerte estaba echada, los carros en la ciudad no eran más que la crónica de una muerte anunciada.

La ausencia de pasos de peatones rellena la foto, sin orden ni concierto, pero con la seguridad de que el peatón llegará a su destino. Un guardia urbano busca su sitio, tal vez no fijado. La capa del guardia civil como la ropa de abrigo de los paseantes, nos informan de cuando está tomada la foto: en invierno.

Las palmeras, por muy poco tiempo plantadas, estaban llamadas a convertir a la avenida en un largo y bello paseo columnario, aunque llegado el momento, obstaculizarán las fachadas.

Todo tiene su precio.

martes, 30 de diciembre de 2014

EL BARRIO DE PESCADORES

1900 CA BARRIO DE PESCADORES

La vida familiar próxima al puerto y hasta mediados del siglo XIX, cuando los nuevos proyectos portuarios iban a hacer más habitable la zona, tenía sus peligros. Pueblo Nuevo del Mar era un lugar de salitre; de humedades e incendios. La línea del mar, muy próxima, azotaba las cabañas.

No es de extrañar que los pescadores dieran nombre a un barrio alejado del mar, en un lugar donde se concentraban los calafates, quienes con su pericia cubrían de brea las barcas, disponiéndolas para sus tareas de pesca. La proximidad de Ruzafa y sus canales a la Albufera les aumentaba el jornal, y el Barrio de Pescadores había bautizado su calle más importante como de “Las Barcas”.

1900 plano barrio pescadores

Barrio que fue perdiendo su entidad por la mejora en su hábitat de los poblados marítimos que se habían unido al Cap i Casal. La zona iba a entrar en un proceso de degradación, y de tal cuantía, que un proyecto aconsejó su derribo, cuando finalizaba el siglo, para convertirse en una zona bancaria y comercial de primer orden, en la que en el recuerdo solo queda el nombre de una calle, ya sin perfumes de brea.

Vemos el viejo barrio de Pescadores con su aspecto de las últimas décadas del XIX con el inicio de las calles Timoneda y Bonilla, y al fondo el arbolado de San Francisco, con el palomar de rigor y la indumentaria de una época ya muy lejana, así como un plano que nos indica cómo era el barrio con sus callejuelas del interior en un proyecto de 1900.

lunes, 29 de diciembre de 2014

EL PUERTO NEVADO




1917 - La ola de frío que invadió la península durante ese invierno fue una de las más duras del pasado siglo. En el interior se alcanzaron los -20º congelándose buena parte de los ríos castellanos. Verdaderamente fueron unas navidades heladas.



El 29 de diciembre la Universidad de Valencia registró -2,0º, al día siguiente cayó la nieve sobre la capital del Turia sorprendiendo a sus habitantes y alcanzando los 4 centímetros de espesor.

 

El fotógrafo apellidado Vizcaíno, que vivía en entresuelo del número 354 de la avenida del Puerto, fue requerido por José Darocha Trullente para que inmortalizara aquella nevada en los muelles de Valencia.  

Texto y fotos de Paco Mañez

domingo, 28 de diciembre de 2014

ALBERT EINSTEIN EN VALENCIA


1923. Durante su gira por España el gran físico visitó Valencia. Tras ser recibido entre tracas y petardos lo primero que hizo fue subirse al Miguelete para disponer de una buena 
perspectiva de la ciudad, lo segundo irse a comer all i pebre y una paella. 
Luego ya fue a universidades y centros científicos.

El 28 de diciembre dio una magistral conferencia en su lengua materna, el alemán,  en el Teatro Principal, su título fue Auf der Lichtgeschwindigkeit und der Relativitätstheorie. Al terminar el publicó enmudeció, escuchándose algunos susurros en la sala, como: "¿tu has entes alguna cosa?" o "¿l'home este que ha dit?" o incluso "¡reconllons!  no m'he enterat de res".

Tras recibir las felicitaciones y estrechar las manos de los científicos valencianos Einstein, haciendo un esfuerzo, intentó hablar en castellano: "yo querrrer otrrra vez paella parrra cenarrrr". Los vivas y aplausos inundaron la sala durante un enorme rato, ofreciéndose un considerable número de asistentes para que fuera a sus casas.

A la mañana siguiente, después de abrir los ojos gracias a una despertà, desayunó chocolate con buñuelos y el genio alemán se dirigió a la Estación del Norte acompañado por la banda de Liria. La marcha del tren fue despedidas con más tracas.

Tras su muerte ocurrida en 1955 se pudo encontrar una nota entre sus papeles que decía: 

-"Che, que bona estava".

Texto de Paco Máñez

sábado, 27 de diciembre de 2014

QUIRÓFANO EN LA CIUDAD

Estamos a finales de 1967, observamos el nuevo tablero anexo que ensancha el Puente del Real  con la circulación rodada que cruza el cauce del Turia, mientras se echa en falta el Castillo de Ripalda que a muy poco tiempo había pasado a convertirse en un montón de escombros.

La Feria Internacional de Muestras aún tardaría unos años en desaparecer, pocos, cuyo traslado a Paterna se llevó a cabo  con el comienzo de la nueva década.

El casalicio de San Vicente Mártir, en fase de instalación, está entre andamios, vigilado por un San Vicente Ferrer que no se ha movido del sitio.

En su intención de mantener su impronta de siempre, el puente del Real conserva su diseño, pero el adoquinado será reemplazado por el asfalto, al servicio de la motorización en su fluir más suave y a partir de febrero de 1968, cuando fue inaugurado en su mayor amplitud.

Obras y ensanches: el quirófano de la ciudad.

viernes, 26 de diciembre de 2014

EL CASINET DEL CABANYAL

Sociedad MusicalEl Casinet
 
 
“El Casinet del Cabanyal”, como popularmente se conoce, es un elegante edificio que desde principios del siglo XX se encara a la calle Pintor Ferrandis, anteriormente llamada “de la Acequia Pixavaques”, por la costumbre de los vecinos de pastar ganado en sus orillas.

Fundado en 1908 por la sociedad “El Progreso de los Pescadores”, era sede de esta cooperativa que abastecía a crédito carbón, alimentos y otros artículos a los marineros, ofrecidos desde los escaparates de la planta baja, que funcionaba de tienda y almacén. Las mercancías se liquidaban posteriormente gracias a los beneficios de la faena.

La asociación se disolvió por problemas económicos en 1924, fusionándose con la “Unión de Pescadores”, sociedad de mutuo socorro para marineros jubilados, que se hizo cargo del edificio. En 1926 se constituyó la “Sociedad Musical Unión de Pescadores ”coloquialmente“ del Casinet”, o “del Peixets” y hoy conocida como “SMUP”. De los antiguos fundadores surgió la idea de un grupo de músicos integralmente formado por marineros, recibiendo el legado artístico del “Patronato del Pueblo Nuevo dela Mar”, banda que remontaba al lejano 1880.

Reunión en un centro del Marítim. Ca. 1915 1915 Ca - Reunión en un lugar del Marítimo que pudiera ser el Casinet  – Archivo Rafael Solaz

Como la sede de otras sociedades y agrupaciones del área del Grao y del Pueblo Nuevo de la Mar, el edificio favorecía la unión de los vecinos y trabajadores por medio del entretenimiento y del ocio cultural. Había una valiosa biblioteca y existían múltiples actividades, la más peculiar fue quizás el club de esgrima. Fundado por el portuario “Pepe el Blau”, ducho en arte del florete, del sable y del puñal, que había logrado galardones en competiciones nacionales.

El edificio de formas modernistas es obra de Juan Bautista Gonsálvez Navarro, arquitecto representativo de los barrios marineros y proyectista también de la “Lonja del Pescado”. La austera fachada principal muestra en la sumidad los aparejos empleados en los muelles del puerto y otros símbolos marineros y está marcada por astas de banderas, grandes ventanas y los elegantes balcones de donde Vicente Blasco Ibáñez arengó célebres discursos políticos.

Tras la Guerra Civil y la disolución forzosa de la Unión de Pescadores, el edificio fue ocupado por la Falange Española, acogió un bar en la planta baja que cerró hace años, y fue despojándose poco a poco de las actividades con excepción de la “SMUP”, agrupación musical que acompañó en el puerto el regreso del cuerpo del celebérrimo valenciano.

La banda constituida por cincuenta músicos y cuya sociedad administra actualmente el edificio, cuenta con más de cien alumnos y sigue siendo uno de los símbolos del distrito marinero.

Texto de Duccio Sanesi

jueves, 25 de diciembre de 2014

FELIZ NAVIDAD

1940 Ca torres serranos
1940 Ca. El abeto sobre una de las alameditas de Serranos hace de esta postal una estampa perfecta para felicitar a los seguidores de "Valencia en Blanco y Negro" en las
 fiestas navideñas.

La caseta de guardas cumplía con su misión y sirve para captar la atención, al igual que la tranquilidad que reina en la ronda con sus tranvías sobre el puente y el vetusto autobús, cuales tres Reyes Magos que dominan el empedrado.

Los escasos paseantes son los pastorcillos que se dirigen al portal en su andar de cada día.

El Micalet, Santa Catalina y San Bartolomé son las estrellas del Belén y la torre del Palau (faltaban unos años para no estar sola) emerge en tenue brochazo.

El pretil ausente y la bajada al río, tosca y asilvestrada, nos habla de una época en la que el cauce servía de huerta, propensa para cultivos, como el del boniato que en "pastissets" tanto endulzan la Navidad.

¡ Qué sean felices!

miércoles, 24 de diciembre de 2014

MERCADO POR NAVIDAD

1960 Ca Mercado y Navidad
1960 Ca. La Navidad y el mercado se unen para despedir en estos días el año en familia. Es un amor que reflota cada doces meses alimentado por los garbanzos del cocido y la especiada
pelota que flotará sobre un bodegón de carnes y verduras.

El mercado, en estos días, es el corazón de la fiesta y con sus sístoles y diástoles dará vida al calor del hogar. Se engalana pues de guirnaldas, y recibe al ama de casa con su capazo bajo el brazo dispuesto a llenarlo de fiesta entre villancicos y panderetas.

La foto desde un puesto del mercado de Mossén Sorell en los años sesenta nos muestran las piezas para el asado, dispuestas a su viaje hacia la mesa familiar, al dulzor de los turrones en la cena de Nochebuena .

martes, 23 de diciembre de 2014

PAELLA EN LA PEPICA


Archivo de Rafael Solaz

1935.  En Casa Bello de la plaza Castelar había sonreído la fortuna y un segundo premio de la Lotería Nacional alegró las vidas de los falleros de la calle de Conde Altea, mientras que
el primer premio había caído en la Ciudad Condal.

El "pensat y fet"  surgió  de repente y este grupo de amigos se fueron a La Pepica para disfrutar de una paella, llamada a culminar su digestión en las gradas de Mestalla.

Desaparecido el arroz pero no el sifón, nada queda en la memoria, ni siquiera la veracidad del relato respecto a la certeza de una foto, que se corresponde con la reunión de unos amigos en la Pepica, para degustar una paella en ocasión de un motivo cualquiera que, no se sabe, pero se degusta.

lunes, 22 de diciembre de 2014

LOS CUATRO AMIGOS EN UNA PARTICIPACIÓN DE LOTERÍA DE NAVIDAD.

1956 los cuatro amigos de una participacion de navidad
 1956 - Las efigies de cuatro amigos: el escultor Mariano Bennliure Gil, el compositor y músico José Serrano Simeón, el pintor Joaquín Sorolla Bastida y el novelista Vicente Blasco Ibáñez, uno en cada cada esquina de la participación de cuatro pesetas en el nº 41.609 vendida por la comisión de la falla de la Plaza Lope de Vega de Valencia para el sorteo de la Lotería Nacional del 22 de Diciembre de 1956.

El pentagrama y la primera estrofa del Himno Regional de la Comunidad Valenciana rodean parte del texto de la papeleta, mientras que en la parte central inferior de ésta el Micalet y Santa Catalina están acompañados por la efigie del comediógrafo y poeta Félix Lope de Vega Carpio, quien residió en Valencia en tres etapas de su vida. De las obras que hizo en esta ciudad, la más conocida es “Los locos de Valencia”, cuya última parte transcurre en el manicomio que fundó el Padre Jofré. En 1957 se plantaron 134 fallas en Valencia.

Es una Comisión con solera que planta su falla, salvo excepciones especiales, en una plaza ubicada en pleno centro histórico capitalino, junto a la iglesia gótica de Santa Catalina y la Plaza Redonda. Recientemente comenzaron las actividades para festejar el centenario de su creación.

Año del Centenario en el que es Presidente Miguel Guillot Martínez, Presidentes Infantiles Pablo y Javier García Tomás, Fallera Mayor Merche Simarro Mizrahi e Infantil Alma Pedrazas Planells.

Comisión cuyos monumentos perecederos plantados los años 1936 y 1940 figuran en la selección de los 15 mejores realizados por Regino Mas.

Desde 1942 han conseguido 5 primeros premios, 6 segundos y 3 terceros.

En la XI edición de los Premios Lonja de la Falla del Collado le han otorgado el Especial a esta Falla Centenaria que en el próximo marzo participará en la sección tercera.

Esteban Gonzalo Rogel

domingo, 21 de diciembre de 2014

TIENDA DE BARRIO

1905 CA TIENDA VALENCIANA

Archivo de Rafael Solaz

1905 Ca. -  A fe que había trabajo. La tienda llena de género hasta los topes, cuatro empleados tras el mostrador y los clientes participando de una foto con sabor familiar, en la que no falta un niño en su disfrute, tanto en cuanto protagoniza un momento dispuesto para el recuerdo.

Las dos balanzas denotan actividad, género y pesas de metal, que a tanto el cuarto hacen caja. Moños y agujas más enseres varios, en un totum revolutum con esencia de mercado; la propia de una mercería de barrio en aquella Valencia de 1905 siempre bulliciosa de tiendas y comercios cercana a la Lonja de la Seda. O, alejada de ella.

Blusones comerciales eran la habitual prenda tanto del dueño como de oficiales y aprendices con el único distintivo de los años, cuando las gorras a juego completaban la indumentaria, tanto si vendían azúcares y canelas, como botones y dedales.

sábado, 20 de diciembre de 2014

EL FARO DEL PUERTO

1933 El Faro de valencia

Colección Paco Máñez

1932. - “Puerto y Faro” en nuestra infancia era un binomio muy singular. Un largo brazo de piedras se estiraba desde la dársena y caminando bajo el vuelo de las gaviotas y salpicado
 por las gotas que rompían en las rocas, llegar a la base del faro, octogonal y de sillería,  
era cómo introducirse en el mar embriagado de brisa y salitre.

Construido según proyectos de Juan Bautista Llovera de 1867 y otros posteriores, tardaría años en su terminación, con modificaciones en su ubicación, para ser inaugurado en 1930 con su estela de luz que, en nocturno navegar, de norte a sur, iba a dibujar el agua.

El viejo faro, el Edificio del Reloj, la gitá

Son muchos los recuerdos, sin desdeñar al pescador con caña junto a la Escalera Real y las gaviotas picando el agua en sus capturas.

Pozales, hilos y anzuelos sobre las rocas de la escollera paseando hacia el viejo faro.

viernes, 19 de diciembre de 2014

EL COLEGIO SAGRADO CORAZÓN, HERMANOS MARISTAS

1916 Colegio Hermanos Maristas. Comuniones. 1916

Archivo de Rafael Solaz

El 17 de mayo de 1916 se celebró en el Colegio de los Hermanos Maristas, situado en la antigua y desaparecida plaza de Mirasol (por entonces situada junto a las calles de Poeta Querol, Salvá y plaza de San Andrés), el acto que se conocía como “Las Comuniones del Colegio”, donde los protagonistas eran aquellos alumnos que recibían la Primera Comunión.

El acto comenzaba a las siete y media de la mañana con una plática en la vecina parroquial de San Andrés y unos escogidos motetes para la ocasión. Por la tarde, en la misma iglesia, tenía lugar el sermón, la Comunión y el reparto de los recordatorios a los 43 niños comulgantes. De la relación de nombres, algunos, llegaron a ser bastante conocidos en la ciudad, caso como los hermanos Manuel y Vicente Durá Velasco, que tanto tendrían que ver con la edición de las tarjetas postales de Valencia.

Recordatorio de una jornada tan importante para esos niños.

Casi cien años, recuerdo de colegio y postal.

Texto de Rafael Solaz

jueves, 18 de diciembre de 2014

HOSPEDERÍA DEL COMERCIO

AÑOS 30 HOSPEDERIA DEL COMERCIO

Abrió sus puertas en la primera década de 1900, situada en un caserón de la calle de las Botellas nº 7, ocupó un triángulo bullicioso y de paso, conformado por las calles de la Carda, Bolsería y la misma calle de las Botellas; entre comercios de lanas, almacenes de tripas, tiendas de especias, de drogas o de gorrerías.

Fue hospedería o casa de huéspedes; en la parte superior tenía un sencillo y acogedor comedor donde sus clientes, la mayor parte habituales del establecimiento, se conocían. Gentes que venían a Valencia a realizar sus tratos, o viajantes de comercio, que de una manera regular, cargados muchas veces de voluminosas maletas o cubetas de fibra, en general con pocos medios; acudían para hospedarse unos pocos días, y vender sus productos.

No por ello, tuvo algún visitante, que con el tiempo fue ilustre, San José María Escrivá de Balaguer, allá en los aciagos días de la guerra Civil, en 1937, estuvo allí hospedado, casi de hurtadillas, aunque por poco tiempo, y de paso.

En los años 70, entre controversias y competencias de las administraciones, estuvo bastantes años pendientes de las decisiones, que llevaron a su derribo.

Texto: Germán Gómez.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

LUIS CERNUDA EN EL HOTEL PALACE – LA VALENCIA LITERARIA

Luis Cernuda en el hotel  palace_Hotel Palace 1909

En el año 1937, cuando Valencia fue la capital de la II República, el Ministerio de Instrucción Pública se instaló en el conocido el Hotel Palace, al principio de la calle de la Paz, muy cerca del Parterre.

Desde una de sus ventanas el poeta Juan Gil-Albert le mostraba al también poeta Luis Cernuda (Sevilla, 1902 – México, 1963) la calle de la Paz.

Tras contemplarla por unos minutos, el sevillano exclamó impresionado por su belleza:
"Esto es una calle, una de las pocas que hay en España".

Fuente: 'Crónica General', de Juan Gil Albert

Texto de Mauro Guillén

martes, 16 de diciembre de 2014

EL MAESTRO AGUILAR, EL HUNDIMIENTO DE UN COLEGIO



Fuente José Miguel Giménez

1863 - Por las ordenanzas higienistas de la época se habían trasladado al Cementerio General los restos existentes en el camposanto de San Valero, que fue inutilizado. En ese lugar de Ruzafa se construyeron unas escuelas, en las que iba a impartir sus clases el maestro de niños Francisco Javier Aguilar.

Fueron inauguradas en enero de 1863 y desde el primer momento, el Maestro Aguilar se apercibió de fallos en la estructura de la escuela, hasta el punto que denunció la situación al Ayuntamiento sin que hubiera respuesta alguna a sus quejas, iniciadas un mes después de haber comenzado su actividad, a las que se sumaron otras según las anomalías que el docente iba descubriendo en el edificio.

A primera hora de aquel fatídico día del 2 de Junio, cinco meses después, la escuela se vino abajo, causando la muerte de diez niños menores de diez años, al igual que la del maestro, quien por su acción de salvar vidas al entrar en el colegio cuando ya se anunciaba su desplome, su cuerpo se sumó a las infantiles víctimas.

Habían sido muchas las quejas presentadas ante el Consistorio por el maestro Aguilar durante aquellos meses de preocupación, temeroso de un fatal desenlace, sin ser atendidas por parte del Ayuntamiento. La sentencia condenó al constructor, quien se presentaba como “maestro de obras", cuando en realidad era un simple albañil. Finalmente fue encarcelado en las Torres de Serranos.

De aquel trágico desenlace, sólo queda el recuerdo del nombre de una calle en homenaje al maestro Francisco Javier Aguilar, un hombre bueno a quien acudía mucha gente de Ruzafa en busca de ayuda, en unos años en los que el no saber leer ni escribir era muy frecuente entre los vecinos. Sobre el solar fue construido en el siglo XX el Grupo Escolar Balmes situado en la calle del Maestro.

Dos vidas, las de dos maestros de Ruzafa (el otro, el maestro Cayetano Ripoll) con muchos puntos en común:

Dos vidas en un mismo siglo convulso, por la misma profesión, en el mismo pueblo, con leal entrega hacia su trabajo y con dos trágicos finales que se hubiesen evitado renunciando a sus responsabilidades; pero con una diferencia:

La de sus vecinos, quienes mientras a éste le adoraban, al otro denunciaron; lo que nos invita a una reflexión.

lunes, 15 de diciembre de 2014

HORCHATERÍA EL RINCON VALENCIANO

Horchateriìa El Rincoìn Valenciano. 1985

1985 - Esta horchatería la regentaba un matrimonio formado por Pilar y Sixto en una planta baja de la calle Victoria, formando esquina a la del Embajador Vich (En el Directorio Valenciano de 1956 ya figuraba este establecimiento con el título El Rincón Valenciano).

Los dos habían trabajado en la antigua orxateria y bunyoleria de Alamar, así que tenían experiencia en la elaboración de chocolate y helados. En el sótano tenían el obrador. Su especialidad eran los helados de varios sabores y el mantecado helado. De elaboración natural incorporaban a sus preparados frutas de temporada como las fresas o los kiwis.

El local lo presidía un gran cartel anunciador de la Exposición Regional Valenciana de 1909 muy apetecido por los clientes que frecuentaban la horchatería, pero era un icono y los propietarios nunca se desprendieron de tal cartel. También se podía ver un mobiliario "de los de antes" con mesas de mármol y sillas acordes al estilo de antiguo establecimiento valenciano.

En fallas eran clásicos sus buñuelos de calabaza. Y durante todo el año elaboraban un chocolate de fuerte aroma que la clientela agradecía sobretodo en invierno.

Horchateriìa El Rincoìn Valenciano. Interior, 1985

El amable matrimonio no tuvo hijos, así que no se produjo una continuidad familiar en el negocio, cerrándolo por jubilación hace aproximadamente diez años. Sixto murió recientemente.

Yo era cliente asiduo e hice una buena amistad. Mi recuerdo nostálgico hacia ese emblemático establecimiento, un lugar tranquilo donde las prisas se hacían extrañas, un rincón en la ciudad muy valenciano, muy nuestro.

Texto y fotos de Rafael Solaz

domingo, 14 de diciembre de 2014

LA ACEQUIA QUE LE DIO NOMBRE



1923 - De siempre la afición al fútbol ha sido enorme en nuestra ciudad. Caminado o en autobús la gente se desplaza en masa a disfrutar con un par de horas de fútbol.

En 1923, cuatro años después de haber sido fundado el Valencia FC en el bar Torino de la Bajada de San Francisco, y de haber utilizado hasta entonces el campo de Algirós, muy próximo, se inauguraba el nuevo campo de Mestalla que debe su nombre a la acequia que corre muy unida a su lateral sur.

La acequia llega desde la zona de Marchalenes, descubierta, como lo eran todas las sometidas al Tribunal de las Aguas en los arrabales. Años después y tras la construcción de un nuevo campo, que mantiene su nombre, la de Mestalla seguiría descubierta y hasta los años 60. 

Vemos en la foto que se trataba de una acequia con un caudal no muy importante, al menos a su paso junto al campo. Tarde de fútbol y de estreno, a la que asisten los aficionados caminando, como sigue siendo habitual por la proximidad a la ciudad, aunque la red de metro y los autobuses actuales facilitan la llegada. Pero claro está, la ciudad crece y con ella, sus aficionados. 

La avenida de Suecia es la que actualmente se inunda de gente, pero la acequia permanece... mas  bajo el asfalto.

sábado, 13 de diciembre de 2014

EL MAESTRO RIPOLL, EL ÚLTIMO AJUSTICIADO POR LA INQUISICIÓN

 

Archivo de Rafael Solaz

1826 -  La Constitución de Cádiz trajo para el pueblo español aires de libertad, mientras que cogidos de la mano y debido a su orgullo patrio, los nuevos ciudadanos se alimentaban por el viento de la confusión.  Terminado el “trienio liberal”, las ansias inquisidoras en cuestiones de fe reflotaron de nuevo. En Ruzafa y en la zona de la Punta, en un colegio, cumplía su labor docente un maestro escuela que en la Guerra de la Independencia  había sido hecho prisionero y llevado a Francia. 

De carácter liberal, a su regreso, continuó  con su tarea impartiendo unas clases nada afines a la religión católica de aquellos años,  en contra de lo que se exhortaba  en los púlpitos, por lo que  fue denunciado por  los propios  vecinos, sometiéndose  al "Tribunal de la Fe" (nueva institución  provincial por delegación en sus funciones de la Inquisición) que con gran dureza  ejercía  su autoridad en Valencia. 


Cayetano Ripoll fue condenado y estuvo dos años en la cárcel, para terminar con su vida mediante la horca situada en la plaza del Mercado de Valencia, al seguir renegando de unas creencias religiosas que le obligaban a impartir a sus alumnos.

Y como era mediante una hoguera como la Inquisición ejecutaba a los herejes, para reafirmar la sentencia, después de perecer en el patíbulo, su cadáver fue metido en un tonel pintado con llamas para, al parecer, ser llevado al río Turia por la zona de la Pechina, donde fue ofrecido al calor de las llamas.
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