viernes, 28 de febrero de 2014

LA ESTACIÓN DE ARAGÓN DE LA CALLE DE QUART

estacion de aragon años 40

Años 40 - La Estación de Aragón fue un proyecto ferroviario con destino a Teruel en su inicio y con la posibilidad de conectar más tarde con Calatayud, cuya concesión fue otorgada en el año 1881, aunque tuvieron que pasar unos años para construir la estación de la calle de Cuarte llevada a cabo en 1889. Tras litigios entre compañías interesadas en su explotación, finalmente le fue concedida a la “Sociedad de los Ferrocarriles de Valencia y Aragón” para entrar en servicio en su primer tramo hasta Manises en éste año, y meses más tarde del mismo hasta Villamarchante y finalmente en 1890 hasta Liria, estando comunicada con el centro de la ciudad a través de un tranvía de tracción animal. Aunque se pensó en su prolongación hasta Chelva y Segorbe nunca se llevó a cabo debido a problemas económicos que impidieron su inicial proyecto. La estación de Aragón estaba conectada con la del Norte de la calle de Játiva con salidas de este inicio, y diez minutos después desde la calle de Cuarte con destino a Liria.

Estacion de aragon de cuarte
A partir de 1940 la Compañía del Norte de España se hizo cargo de su explotación, anulando su uso la vieja estación en su nuevo servicio como almacén ferroviario hasta 1946, para ser derribada finalmente en 1952. Vemos su aspecto de los últimos años con la Iglesia de San José de la Montaña al fondo, y otra de su interior, ya fuera de servicio.

(Con mi agradecimiento a Vicente Ferrer por sus fotos.)

jueves, 27 de febrero de 2014

SAN VICENTE FERRER, SU CASA NATALICIA

Casa natalicia de Sant Vicent. Fachada. Años 30


Ca. 1930 - El dominico Vicente Ferrer que llegaría a los altares al ser canonizado por un papa valenciano, Calixto III, tuvo tres facetas en su vida que le marcaron la impronta de la celebridad. Las de erudito teólogo, filósofo y predicador. Fue tal la consideración que de él se tuvo que fue decisivo en su participación en el Compromiso de Caspe y el cisma de Avignón, al igual que en su afán apaciguador entre las familias valencianas de los Vilaragut y los Centelles.
Pouet de Sant Vicent. 1926

Tras una alucinación en su último tercio de vida se dedicó a la predicación por países europeos siempre en su Lengua Valenciana, en los que gracias a su don de lenguas era entendido en todos los lugares, realizando múltiples milagros entre sus apocalípticos sermones y ante los enfervorizados seguidores. 

Nacido en la calle del Mar, vemos en la foto torno a 1930 el aspecto que ofrecía su casa natalicia, así como el “pouet de Sant Vicent” sito en su interior de 1926.

Archivo de Rafael Solaz



miércoles, 26 de febrero de 2014

LOS COLOMBAIRES, Y EL PALOMAR EN LA CIUDAD

 1935 José Ara Romeu

Foto de José Ara Romeu

Ca. 1935 - Cuando a vista de pájaro las antenas de televisión aún no hacían acto de presencia por los tejados de la ciudad, sí destacaban unos habitáculos que servían de residencia a las palomas deportivas. Aunque en la actualidad sea una afición de ámbito estatal, histórica y de forma casi exclusiva lo ha sido tanto en la Región Valenciana como en la de Murcia, donde la actividad al logro de la mejor especie de palomo macho, capaz de enamorar a la paloma llevándola hacia su palomar, ha sido donde ha tenido un mayor predicamento.

palomar 1
No obstante, fue en el “cap i casal” y desde principios del siglo XX donde empezaron a concentrarse el mayor número de asociaciones dispuestas a competir entre unos aficionados que se apoyaban con los pintorescos palomares dejados caer sobre en los tejados, pero bien amarrados, lo que le daba a la ciudad un encanto singular al contemplarla desde lo alto:

-¡Mira, un palomar!

Vemos torno a 1935 a un grupo de colombaires en el puerto de Valencia disfrutando con su afición, dispuestos a la suelta de sus palomos que una vez agotadas su fuerzas, volverán al palomar, que igual lo harán solos, o uno de ellos bien acompañado.

martes, 25 de febrero de 2014

LOS AÑOS 60 DE LAS VALENCIANAS

los años 60 de las valencianas

Archivo de Rafael Solaz

Años 60 - Llegaban los años sesenta a la ciudad de Valencia gobernada por aquel entonces por el alcalde Adolfo Rincón de Arellano. Era una época de cambios, de la “contracultura”, del “movimiento hippie”, de la “música pop y rock”. De la llegada de Armstrong a la Luna. América estaba de moda, de allí venían grandes innovaciones como el estilo loco psicodélico, lleno de multitud de colores, inspirados en drogas alucinógenas de la época. La gente empezaba a tener los primeros televisores en sus casas, eran familias con posibles, hasta el punto de poder tener un “Seiscientos”, comenzaban a surgir los primeros domingueros, recorriendo las calles y pueblos de Valencia.

Estaban de moda las canciones de Los Beatles, Fórmula V, Camilo Sesto… cantantes que eran los favoritos de las chicas jóvenes, que se atrevían a vestirse la minifalda que había puesto de moda la revista Vogue para mujeres emprendedoras, ya que era una época donde la mujer era libre, podía vivir económicamente independizada, pudiendo tener un buen trabajo. Una chica, como la que podemos ver trajeada en la izquierda de la fotografía, con el bolso en la mano y caminando airosa por la Gran Vía del Marqués del Turia, donde muy pronto los raíles de los antiguos tranvías desaparecerían… El feminismo y la modernidad ya estaban en Valencia, ya lo decía la canción de moda de aquel entonces:

“Búscate una chica, una chica ye,ye
que tenga mucho ritmo, y cante en ingles
con el pelo atolondrado y las medias de color ”
 
Texto – Isabel Martínez Ponz

lunes, 24 de febrero de 2014

LA CASA DEL PUEBLO

la casa del pueblo

Ca 1931 - En 1919 el arquitecto municipal Francisco Javier Goerlich Lleó, proyectó la Casa del Pueblo como lugar de reunión y de carácter privado como era costumbre en muchas ciudades donde existían agrupaciones de ideología socialista. 

Su emplazamiento fue en la calle Guillem de Castro, esquina a la calle de Quevedo, donde entre ésta y la Iglesia de San Agustín estaba el Mercado de Abastos. La Casa del Pueblo nunca llegó a inaugurarse y estuvo en pie, tal y como se observa en la foto, hasta finales de los años cincuenta.

El tranvía de circulación corta el paso de un carro que con toda probabilidad va a depositar sus mercancías al mercado, lugar donde estuvo hasta unos pocos años antes de su actual emplazamiento de la calle Alberique, cuando se trasladó a unos solares anexos y a la espera de su inauguración que tuvo lugar en 1948.

domingo, 23 de febrero de 2014

LA GOTA DE LECHE

gota de leche_asistencia
1910 - La idea surgió ante la necesidad de atender a la población infantil en un contexto social con un elevado índice de mortalidad infantil que en 1880 había sido de un 256 por mil en el primer año de vida y de 149 por mil en el segundo; y a la vez porque en Francia se había creado el primer centro asistencial para atender a los más necesitados, conocido popularmente como “la gota de leche”, proyecto que fue imitado en España a principios de 1904 en la capital madrileña y que muy pronto se iba a extender por otras ciudades.
gota de leche calle colon
Pasaron unos pocos años y fue en 1910 cuando se puso en marcha en Valencia por parte del Ayuntamiento el primer centro de la ciudad y con el mismo nombre, como lugar de asistencia lactante a los niños de la familias pobres, utilizando “la casa de la lactancia” de la antigua fábrica de tabacos de la calle Colón, donde se procuraba no sólo su razón existencial de amamantar a los más necesitados, sino de un asistencia sanitaria más completa.
El lugar elegido no podía haber sido mejor, toda vez que era donde las cigarreras habían dejado sus hijos para su cuidado desde 1828 en sus horas de trabajo.

sábado, 22 de febrero de 2014

PADRÍ, RONYOS, HAS PARIT UN GOS…

PADRI RONYOS

Ca. 1953 - Era en el primer lustro de los cincuenta y la verdad, es que era lo que cantábamos, pero... sólo recordarlo y uno se pregunta si hoy seríamos capaces de entonar lo mismo, pero comparando con otros actos vandálicos de nuestros días, aquella entonación salvaje se queda en un puro suflé que se diluye en la nada:

Padri ronyos ha parit un gos,  madrina ronyosa has parit una gosa, padri ronyos,  si no tires confitura que es...! Y era entonces cuando una lluvia de caramelos y de calderilla a base de chavos y perras chicas, entre las que incluso volaban, ocasionalmente, las monedas agujereadas de veinticinco céntimos,  caía sobre la tierra de la plaza de la Iglesia en la que envueltos del polvo ocasionaba más de una raspadura en nuestras rodillas, ya curtidas por los cientos de porrazos que más que cicatrices eran medallas que aumentaban nuestro orgullo.

viernes, 21 de febrero de 2014

LA CREMA DE PEPINOS

Anuncio del Pepino años 30

Archivo de Rafael Solaz

Años 30 - Hubo un tiempo en el que los remedios caseros surgían de la cesta de la compra en su sentido literal, aprovechando los efectos de ciertos productos del campo, en especial para el aseo y limpieza del cutis entre los que destacaba el pepino, el machaca de las almendras, nutridas aún más con unas gotas de aceite de oliva y otros recursos vegetales. Tiempos aquellos en los que el “jabón de manos” era más bien escaso y el hecho en casa, el casero, había que hacerlo con especial cuidado prescindiendo de la sosa. Pero fue por los años treinta cuando la publicidad iba ofreciendo al ama de casa la mejor solución para su cutis: de cara, brazos y piernas, ofreciendo la posibilidad de su mejor cuidado gracias a unas cremas que, a su vez y según decía el provocador folleto, era el ejemplo de “cómo las señoritas que cuidan de su belleza pasan a ser señoras y triunfan en la sociedad”. La crema de pepinos Gemey ocupó parte del armarito de baño y se transformaba así en “la ilusión de toda su vida”.

jueves, 20 de febrero de 2014

EL CUPÓN REGALO COMERCIAL

cupor regalo comercial años 50
Años 50 - Ciertamente era un pintoresco sistema de ahorro. Directo y sencillo. Ahorrar comprando. Y al estar introducido en numerosas tiendas de barrio, los ultramarinos, las mercerías, las de carnes y pescados, las bodegas de cada calle, lo hacía aún más eficaz, pues en las habituales compras del día y al pedir los “cupones del regalo comercial” para llenar la cartilla pegándolos en sus páginas, te daba la posibilidad de acudir un día a  la tienda de la calle de Marqués de Sotelo, o finalmente a la que estaba situada en unos bajos de la “finca de hierro”, con sus estanterías repletas de un gran número de artículos, en especial los de cocina y hogar, y de esta guisa conseguías artículos de primera necesidad al intercambiar los cupones por vajillas, pucheros, ollas, cuchillos, batidoras, cafeteras, vasos, infiernillos, toallas, y un largo etcétera. Artículos que gracias al cupón regalo comercial se convertían mediante su adquisición en una forma de ahorro mensual.

miércoles, 19 de febrero de 2014

LA HUERTA

la huerta ca 1910

Ca. 1910 - La huerta valenciana ha estado de siempre situada justo a partir de sus murallas, regada por las aguas del Turia y por la acequias en estratégico sistema de conducción, a la sazón judicialmente protegido por el Tribunal de las Aguas, y en su beneficio gracias a la bondad de un clima que ha procurado cosecha tras cosecha, sin necesidad del barbecho del interior peninsular. 

El paso del tiempo y la explosión demográfica de nuestra ciudad, la tercera de España, al igual que los municipios que configuran su área metropolitana, ha tenido como resultado que la superficie que en tiempos ya lejanos diera a nuestra ciudad la consideración de florido vergel, se haya convertido en un valor residual con ribazos de añoranzas. 

Los carros han desaparecido, los blusones yacen estrujados entre naftalinas en alguna cómoda imaginaria, y la que fuera placidez familiar en la puerta de casa, se manifiesta con el huertano descansando tras su derroche de fuerzas, con la esposa que por momentos ha abandonado al puchero en cocción, y la curiosidad de la niña abrigada y con guantes que posan al fotógrafo en un día invernal.

martes, 18 de febrero de 2014

UNA TIENDA MÁGICA E INMORTAL, LA DE LAS OLLAS DE HIERRO

tienda de las ollas

1893 - En los alrededores del corazón de Valencia se encuentra una tienda que todavía conserva su vestigio y el sabor intacto de otras épocas. Al entrar parece que no ha transcurrido el tiempo desde su fundación, nada menos que en 1793 y desde entonces está protegida con una talla de San Vicente Ferrer del siglo XVIII.

Se trata de la “Tienda de las Ollas de Hierro”. Se halla en la calle de los Derechos, junto a la Plaza Redonda, su emblema es el que se muestra en la fotografía: dos leones rampantes alados que sostienen entre sus patas dos ollas, representantes del original género que nombró el local, que ha día de hoy todavía conserva su mobiliario original de la época, con sus estanterías de madera, sus cajones, sus amplios mostradores y su suelo hidráulico de damero, como si fuera el tablero de un gran ajedrez.

Sus orígenes provienen de una familia franca que llegó a Valencia huyendo de la Revolución Francesa de 1789, y que se dedicaba al comercio de ollas de hierro fabricadas en Marsella, y tuvo bastante éxito su comercio en nuestra ciudad.

Postal las ollas
El primer propietario valenciano, fue Miguel Gómez Prósper, hecho corroborado en la Guía Biográfica Comercial de 1893 y en un folleto que imprimió la tienda para celebrar su centenario.

Sería en 1916 cuando Manuel Reig Bonell registró el nombre de la tienda, que ostenta a días de hoy. Años posteriores, en 1944, los hermanos Virgilio y Mariano Pérez Martínez dedicaron la tienda a la venta de objetos religioso y de costura. Aparecería un nuevo folleto publicitario a color en cuyo dorso, describirán los nuevos artículos.

En la década de los noventa, tras el fallecimiento del último de los hermanos, Mariano, el negocio pasó a su hermana Rosario que llevó el local hasta su jubilación junto a su sobrino Miguel Almenara Pérez, cuyo hijo, Jesús Almenara está al frente de la tienda a día de hoy, detrás de un mostrador donde le podemos pedir todo tipo de complementos de valenciana: aderezos para todas las edades y estilos, desde el más simple y económico, hasta los de oro hechos a mano. Manteletas, delantales, peinetas labradas por manos artesanas, camafeos, abanicos de hueso…

La imagen de cualquier santo de nuestra devoción, medallas, figuritas para el belén, crucifijos, cordones de hábitos y una gran variedad de rosarios.

Un paraíso para abuelas y nietas, donde pueden encontrar agujas especiales, hilos para pasar collares y un sinfín de abalorios para crear los más originales gargantillas y pulseras. Es una tienda mágica, que se adapta a las exigencias y necesidades de moda, pero conservando su sabor añejo, vendiendo, ¡Incluso algunos artículos tan antiguos como la misma tienda!

Sin lugar a dudas, en la Tienda de las Ollas de Hierro, puedes comprar de todo…

¡¡¡Salvo ollas de hierro !!!

Texto de Isabel Martínez Ponz

lunes, 17 de febrero de 2014

EL BLASQUISMO

blasquismo 1915
 Foto de Barberá Masip
1915 - La personalidad de Vicente Blasco Ibáñez a lo largo de su no muy larga vida, pues falleció con sesenta y un años, fue modificándose de la misma forma que su aspecto. Su barba revolucionaria de juventud la fue abandonando en busca de un aspecto aburguesado que lo encontró en su viaje por los cinco continentes, y el Blasco Ibáñez de los “rosarios de la aurora” de finales de siglo, con su acta de diputado después, que abandonaría años más tarde para su periplo americano, iluminado por Hollywood, que le llevaría finalmente alojarse en la Costa Azul, ya nada tenía que ver con aquel jovenzuelo de la calle Jabonería Nueva que mostraba su rebeldía en el claustro escolapio de Carniceros, 6. Sin embargo, en Valencia, siempre tuvo el fervor de sus fieles seguidores, “los blasquistas”, manifestado cada vez que visitaba su ciudad, incluso años después de su muerte con la llegada de sus restos recibido en multitud. Vemos el gentío arracimado en 1915 en una de sus llegadas en la Estación del Norte de la Plaza Castelar, que nos sirve al mismo tiempo para ver y en primer plano, la entrada de la estación y la calles Pi y Margall separada de Ribera por Casa Balanzá.

domingo, 16 de febrero de 2014

EL PATÍN DE ROCES

patines de roces_AÑOS 60

Años 60 - Baratos y sin pinchazos. No hacían falta ni ruedas de recambios ni bombín. Tampoco matricula, ni siquiera placa municipal. ¿Gasolina? La de tus piernas; si acaso, desgastaban las suelas de los zapatos si querías mayor velocidad, pero sin problema alguno por superar el límite. Era por excelencia uno de los juego de calle con mayor predicamento y que por la escasez de tráfico rodado eran muchos los lugares donde podías disfrutar al aire libre, sobre todo cuando alargaba el día después del cole. Con la invasión de los coches, que convirtieron en territorio hostil el lugar de nuestros juegos, su uso fue desapareciendo calle a calle, lugar a lugar, hasta limitar su disfrute al de la competición infantil en zonas acotadas por días de fiesta, como el ejemplo de la foto de años más tarde cuando finalizaban los sesenta en la calle Norte. Han pasado los años y las ruedas de roces se han sustituido por las de radios y cámara hinchable; quizás baratas, pero con pinchazos y el necesario bombín, además del casco y el ojo al tráfico que si te descuidas, te pela. Otros tiempos aquellos de los que los niños de ahora, de siempre curiosos, preguntan: ¿Qué es eso?

sábado, 15 de febrero de 2014

“LA PALLETERA”

Colegio CLAUSTRO COLEGIO DEL PATRIARCA_LA PALLETERA 1896

1870 - La escultura popularmente conocida como “la palletera” estuvo en el centro del claustro del Colegio del Patriarca hasta 1897, año en el que fue sustituida por la sedente del Patriarca, obra de Mariano Benlliure. Atrás quedaba la singular estatua que había estado sobre una fuente de mármol desde la construcción de un claustro por donde hasta hacía unas pocas décadas corría la hierba que, en ocasiones y según asegura el cronista, trepaba por el pedestal que la sostenía. La “mujer” había aparecido en el subsuelo al inicio de las obras y aunque algunos autores creen que era la diosa Ceres, sin embargo, hubo quienes aseveraron que se trataba de un cónsul romano decapitado. No obstante, y creyendo por sus ropajes que la estatua era el cuerpo de una mujer, le pusieron la cabeza de una dama. Y como sostenía en su mano izquierda unos haces de hierba, los mismos que existían a sus pies, el vulgo pasó a reconocerla como la “palletera”. La rumorología de la época suscitó la infundada creencia de que al comprar el Patriarca las cuarenta y nueve casas que necesitaba para construir sobre sus solares el seminario, la dueña de la última de ellas se resistió, condicionando su venta a que figurase su recuerdo haciendo alusión a su oficio. La foto de J. Laurent nos muestra el momento en el que un sacerdote junto a un seminarista se aproximan a la fuente que preside el claustro.

viernes, 14 de febrero de 2014

EL TIRO A PICHÓN

tiro al pichon 1906

Foto de Barberá Masip

1906 - En la actualidad el deporte en general ocupa un lugar muy importante en la vida social y económica en la que los medios de comunicación son de suma importancia. No era así en el siglo XIX. La actividad deportiva desde mediados de éste siglo era prácticamente inexistente y tan sólo se limitaba, principalmente, al tiro de pichón y al juego de pelota, actividad ésta en la que Valencia junto a las provincias vascongadas eran las abanderadas, por no decir las únicas. El tiro de pichón en Valencia que ya era muy popular avanzado aquel siglo, cuya práctica se ejercitaba básicamente en el cauce del Turia en las zonas de la Pechina los festivos por la tarde y en la de Monteolivete, tuvo su continuidad en estos lugares en el siglo XX. Su afición la fue aumentando con la inauguración por parte de la Sociedad de Tiro al Pichón en 1909 de unas instalaciones junto a la dársena del puerto con la presencia del rey Alfonso XIII, al socaire de la Exposición Regional; alcanzando mayor difusión con la aparición de prensa deportiva en mayor grado en la década de los veinte. En el año 1906 se celebró un certamen de tiro al pichón en la “plaza de toros” que vemos en la foto, donde ocasionalmente también se practicaba esta actividad deportiva.

jueves, 13 de febrero de 2014

EL DR. OLORIZ EN LA ESCUELA DE SU NOMBRE

Doctor Oloriz, busto en las Escuelas de su nombre. 1913

1913 - Rafael Olóriz nació en Valencia el 18 de septiembre de 1848. Estudió su carrera en la Universidad y, tras unos estudios brillantes, fue nombrado Profesor Auxiliar en 1878. En 1887 alcanzó la Cátedra de Derecho Político Administrativo. Toda una vida dedicada al estudio en el campo del Derecho, fue autor de diversas publicaciones sobre el tema. Falleció el 18 de abril de 1913. En su testamento, entre otras voluntades, dejaba su biblioteca al servicio de la Universitat de València y dijo que todos sus bienes restantes se vendieran para que, con su producto, se construyera una escuela dedicada a la Enseñanza Primaria de la ciudad y el sobrante, si lo hubiera, se entregara en forma de limosna o donativo a establecimientos benéficos, preferentemente los de más utilidad o más pobres. Bonito gesto de un gran valenciano que hace más de cien años testó a favor de los más desfavorecidos y que podía servir de ejemplo para muchos.

Texto de Rafael Solaz
Archivo de Rafael Solaz

miércoles, 12 de febrero de 2014

TOMÁS TRENOR PALAVICINO

Tomas Trenor con su Suegro Azcarraga presidente del Senado

1909 - Tomás Trénor Palavicino fue el gran impulsor de la Exposición Regional de 1909. De ascendencia irlandesa, la familia había fijado su residencia en Valencia a principios del siglo XIX, destacando muy pronto por su espíritu emprendedor y dinámico. 

Cuando en 1908 fue nombrado Presidente del Ateneo Mercantil, con sede en la plaza de Mariano Benlliure, popularmente conocida como de la Pelota, cumplía con su cargo de Diputado de la Cortes Españolas, y por su mente había pasado la idea de una exposición a semejanza de la española-francesa que se estaba celebrando en Zaragoza en recuerdo del centenario de la guerra de la Independencia, y de otras que ya se habían expuesto en importantes ciudades europeas. 

En la misma junta de su nombramiento, se aprobó su puesta en marcha en un año que el Ateneo se fusionaría con el Círculo Valenciano en su nueva sede de la plaza Emilio Castelar. 

Las obras se iniciaron a final del año en la proximidad de la Alameda para una Exposición que tanto iba a significar para Valencia, en un paso hacia delante, tanto en lo urbanístico, como en lo social, para ser inaugurado el evento en mayo del siguiente, lo que indica la rapidez en su ejecución. 

Obras que Tomás Trénor tuvo que avalar con su patrimonio familiar en algunas de sus partidas. La guerra de África empañó su brillantez y al dar pérdidas en su cierre, se prolongó en el año 1910, en esta ocasión como Exposición Nacional.

En la foto de 1909 vemos a D. Tomás Trénor junto a su suegro Marcelo de Azcárraga, presidente del Senado español.

martes, 11 de febrero de 2014

MARTIRIO DEL DIÁCONO VICENTE

Fiesta a San Vicente Martir. Plaza de l'Almoina.1929
Archivo de Rafael Solaz
1929 - Cuando el Obispo Valero y su diácono Vicente llegaron arrestados por los soldados romanos a Valentia en el año 304, la noche anterior a su entrada a la ciudad romana amurallada la pasaron en una posada que existía antes de cruzar el rio Turia en la proximidad de la actual Iglesia de Santa Mónica. En el interior de este templo se puede observar la columna de piedra a la que fueron encadenados ambos y que llegó a ese lugar tras demolerse la posada mencionada. De allí fue trasladado al centro de la urbe, a un habitáculo junto a la basílica pagana donde fue martirizado. Sometido a diferentes y crueles torturas sin renegar de su fe, cuenta la leyenda que convirtió a su verdugo. En la actualidad y junto a la “casa del punt de gancho”, en el sótano de un edificio de nueva planta, es lugar de visita para contemplar dónde fue martirizado con restos arqueológicos de aquella época. Vemos el anterior edificio en una foto de 1929, del que sólo se conserva su entrada principal, con dos columnas de piedra que sujetan el dintel en la plaza de la Almoina,y al mismo tiempo el acto procesional en el día de su festividad. En el fondo se observa el aspecto parcial que ofrecía el anterior Palacio Arzobispal.

lunes, 10 de febrero de 2014

LOS LIMPIABOTAS

el limpiabotas

Años 60 - Dicen que cualquier tiempo pasado era mejor; no lo sé, pero lo cierto es que tenía “más brillo”: al menos por la razonable y buena oferta que existía de “los limpias” quienes lo procuraban a los zapatos, en la actualidad un oficio desaparecido. 

Era muy frecuente en los años sesenta verlos durante todo el día en la zona céntrica de Valencia, incluso por los barrios. Algunos tenían sitio fijo en las cafeterías de mayor solera, como era el caso del Trocadero, Balanzá, Aquarium, Lauria, el Ateneo, a los que se puede añadir una larga lista, al igual que en la cafeterías de los hoteles, donde la clientela los conocía por su nombre. 

También existieron los salones, que era una especie de peluquería del calzado donde incluso cambiaban los tacones en un santiamén, como los de la calle Ribera y Hermanas Chabás, que no eran los únicos. Unos salones en los que en un lateral, bien con bancada o con sillones, el cliente se sentaba cómodo ante el servicial limpiabotas, quien tras un cepillado para quitar el probable polvo de los zapatos, les pasaba un líquido con una brocha para continuar con el betún que, con su personalizado trapo utilizado con la maestría de sus dedos, los untaban con destreza para finalizar, cepillo en mano y con mucha floritura, una vez había dejado los zapatos con un brillo sin igual; todo al tiempo que, limpia y cliente, cuando éste las requería, aprovechaban la ocasión para sus coloquiales tertulias.

Aquellos profesionales del lustre eran tan atentos que tenían su clientela fija. Y también era habitual verlos en la calle, como en esta foto de los años sesenta en la calle de Játiva aprovechando el chaflán de Bailén, lugar siempre de gran concurrencia.

domingo, 9 de febrero de 2014

EL AGUA DE SELTZ

agua de seltz años 40

Años 40 - En los años cuarenta y cincuenta no había bar que se preciara que no tuviera su máquina de agua de seltz que además de procurar el agua con bolitas, decoraba una de las paredes en la que se sostenía el depósito metálico que la almacenaba, junto a los artilugios que carbonataban el agua potable que igual se mezclaba con el vino a granel en verano, que le daba un toque de alegría al vermut en la hora del aperitivo, o que se servía sola para calmar la sed, o , finalmente, acompañando al café de media tarde. Rivalizaba con el sifón que tenía cierto toque de distinción, servido por el camarero con su servilleta de blanca tela colgada del antebrazo. Su maquinaria fue desapareciendo con la oferta del agua carbónica embotellada siendo la más afamada la de Vichy con su prestigiosa rúbrica de “agua natural y envasada”. Los depósitos de agua de seltz abandonaron su función y en algunos casos se han conservado como “piezas de museo” que decoran un rincón del establecimiento como pieza histórica de vital importancia durante aquellos años, y en recuerdo de una época con su motor al lado activado por una polea, tal y como vemos en la foto de los años cuarenta.

sábado, 8 de febrero de 2014

“COSTUMS QUE ES PERDEN”

Reparto de panquemados y bocadillos. Foto Raga. Ca. 1950

Archivo de Rafael Solaz

Años 50 - En la Valencia decimonónica destacaba por las numerosas “festes de carrer” que de “abajo a arriba” se celebraban en todos los barrios (más de un centenar) desgraciadamente la gran mayoría de ellas desaparecidas. Si exceptuamos las del Corpus y Fallas que por su singularidad y por derecho propio se merecen un capítulo aparte, aquellas que por su extensión cubrían todo el almanaque, enraizadas en su historiografía por la acción de los artesanales gremios, o por las devotas cofradías, o santos de calles o barrios, tenían en común, aunque no en todas, el ofrecimiento de cualquier tentempié que en ambiente de fiesta era muy bien recibido por el vecindario. Son muy pocas las que han perdurado en el tiempo, entre las que destacan las de Sant Bult, la de los Niños de San Vicente Ferrer, la de San Antoni del Porquet, la de los milagros de San Vicente Ferrer, la del también patrón San Vicente Mártir, la de la calle Cañete, y otras que aunque de pequeñas celebraciones no por ello son menos sentidas en su barrio. Una costumbre era la entrega de panquemados y bocadillos como la que vemos con la presencia de unos niños que al igual que todos los vecinos disfrutan de un festivo acto en los años cincuenta.

viernes, 7 de febrero de 2014

CASA FOS, EL COCODRILO Y MARIQUITA PÉREZ

Quién no recuerda las visitas a la tienda conocida EL COCODRILO a contemplar y saludar a un reptil, que en su misma entrada había. Creció entre la chiquillería y la juventud, incluso los más mayores gozaron de sus evoluciones, mientras vivió.
 
En el año 1934 abrió sus puertas Vicente Fos, la prestigiosa tienda de bolsos más conocida como EL COCODRILO. Sita en la ciudad de Valencia, en la calle Alfredo Calderón nº 12, que con los años cambiaría su nombre por la actual calle de Correos.
 
El primer decorador que proyectó la tienda fue Javier Castillo; se trataba de un amplio local que llegaba de la calle Correos a la calle Lauria. El local se distribuía con la tienda de ventas, daba paso a las oficinas y en la trastienda se situó la fábrica, que llegó a tener sesenta operarios que fabricaban bolsos, cinturones, guantes, billeteros o cualquier otro artículo de piel.
 
En la fábrica se trabajaba con mimo y cuidado cada una de las piezas que se realizaban, creándose un gran prestigio. Cuando en 1935 contrajeron matrimonio Don Juan de Borbón con Doña María de las Mercedes de Borbón y Orleans, encargaron una cigarrera de piel, que fue realizada en la fábrica a mano, y con los mejores materiales, cigarrera que les fue regalada.
 
Fos, su propietario, el mismo año que inauguró el local, viajó a Alemania y visitó un criadero de cocodrilos donde adquirió dos ejemplares que se los trajo a España en avión.
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Los cocodrilos se ubicaron en una vitrina central, en la misma entrada de la tienda, a modo de estanque.
 
La tienda de El Cocodrilo, tomó el nombre de éstos saurios, y era visita obligada para observarlos, y lanzar monedas por las grietas de la urna: ese ruido metálico despertaba a los cocodrilos, y se movían.
 
Había quienes, incluso, pedían un deseo: enamorados que se besaban, y cuentan, que incluso las madres daban la merienda a sus hijos mientras se distraían con los animales y con unos espejos laterales en donde los niños hacían gestos de mímica que dedicaban a los cocodrilos.
 
Don Vicente Fos mandó instalar unos calentadores para mejorar el hábitat de los cocodrilos, con tan mala fortuna que un buen día la temperatura subió sin control y uno de ellos falleció. El otro cocodrilo, muy pequeño, al poco tiempo enfermó, y el contable de la empresa que vivía en la Malvarrosa se ofreció para llevarlo a su casa y cuidar el animal, pensando que el mar le beneficiaría pero al poco tiempo falleció.
 
fos_interior casa fos_ la del cocodrilo
En 1940 el arquitecto Javier Goerlich LLeó proyectó la fachada, y en 1942 se decidió reformar el local. El interiorista y artista fallero Rafael Escrivá, realizó la zona de ventas de la casa. Las vitrinas interiores estaban forradas en raso rosa, se situaron dos mostradores a ambos lados de de la tienda, con sillas de piel; en los laterales de las vitrinas frontales, Artesanía Serra forjó unas parras donde se exhibían guantes y otros complementos.
 
Los candelabros con seis velones y los tiradores de la puerta también los realizaron estos artesanos de la calle Cerrajeros; Flores Vilar cambiaba cada temporada unas preciosas flores de tela que decoraban el techo, y Casa Amanda suministraba flores, cuando se lo requerían.
 
Un tercer cocodrilo se trajo para el estanque-escaparate que pronto seria su nuevo hogar. Fallecería en 1972. Don Vicente, lo mando disecar, no con pocas trabas, ya que ningún taxidermista en Valencia quería hacerlo. El fin del tercer saurio ya disecado, se desconoce. Se cree que fue enviado a Andalucía.
 
Anecdótico resulta cuando el 17 de enero de 1957, el Sr. Fos padre, llevó a bendecir al cocodrilo en una jaula con ruedas, a la Ermita de San Antonio Abad, en la calle Sagunto. Participando de la procesión, y obteniendo el primer premio en la fiesta.
 
MARIQUITA PÉREZ
 
En 1944, se inauguró al final del salón de exposición una sección, donde se vendía la muñeca Mariquita Pérez, el Sr. Fos tenían la exclusiva en Valencia, aunque Mariquita nació en Madrid. La muñeca se vendía por noventa y cinco pesetas y los calcetines por cinco. Se decía que era una muñeca para niñas ricas. Su hermano Pepe Fos, un gran artista construyó todo el universo de la Mariquita Perez, su casa, los muebles... y se preparaban escenografías que adornaban la tienda cada sábado; iban vestidas a la ofrenda, a una merienda, al colegio, a esquiar.
 
En 1985 coincidiendo con el último día del año, la mejor tienda artesanal de bolsos con la que contaba Valencia cerró, pero siempre se recordaría aquella vitrina con el cocodrilo más querido y visitado por los valencianos.
 
Texto de Germán Gómez.
 
---O---
 
1958:
 
¡La he visto! Paseando por la calle Correos, de la mano de mi madre.
 
Era sábado, era víspera de Navidad… Un cocodrilo enorme que casi no cabía en la vitrina era el reclamo de la tienda de Bolsos Fos, y la atracción de la chiquillería que se quedaba embobada con la cara pegada al cristal mirando aquel energúmeno. Todo aquello quedaba a mis espaldas, para mí no tenía atractivo.
 
Yo sólo tenía ojos para aquella muñeca que se exhibía en un escaparate lateral, rodeada de todo su mundo en miniatura.Fos_MARIQUITA PREZ 1958
 
-¡Mamá, mamá, mira que muñeca!
 
-Muy bonita, preciosa, vámonos.
 
-¡Déjame quedarme!, deja que la vea un poco más…
 
-¿Crees que si soy buena, los Reyes Magos me la traerán?
 
-¿Cuánto me he portado de bien?
 
-¿Cómo para noventa y cinco pesetas? … ¡Menos!
 
-¿Me da tiempo de ser más buena aún?
 
-Abuelo, hoy he visto la muñeca más hermosa que te puedas imaginar. No quiero nada más, la voy a pedir a los reyes, ¿tú crees que me la traerán?
 
-Has sido buena -me dijo- pídela con fuerza y aprende a esperar.

Texto y foto de Pilar Martínez Olmos

jueves, 6 de febrero de 2014

“IR DE GORRA”

ir de gorra 1935
Foto de Bondía
1935 - Ciertamente no me estoy refiriendo a la gorra del conductor del tranvía que desde el barrio de Ruzafa transportaba al viajero a la zona próxima al Matadero, o en sentido contrario en su recorrido de vuelta. El cartel indica de la peligrosidad que suponía para los niños el “ir de gorra” en lo que más era un juego infantil que consistía en subir al enganche que se observa en la foto, en esta ocasión en un tranvía preparado para trasladarse en sus dos direcciones, sobre el que cualquier travieso rapaz se aupaba en la trasera, normalmente con el tranvía en marcha, ajeno al peligro y convencido de su pericia. Incluso había algunos modelos más modernos, como los de la serie 400, que daba la ocasión para que un par de mozalbetes se subieran al enganche asidos como lapas, gracias a dos tubos que salían hacia fuera, en una costumbre de juego que fue desapareciendo cuando pasados los cincuenta el aumento de tráfico la hizo aún más peligrosa. El cartel anunciador de tan trágico y probable suceso, no era óbice para que en sus infantiles e inconscientes años, el “ir de gorra” en un corto trayecto era para los niños un juego tan alocado como arriesgado.

miércoles, 5 de febrero de 2014

LAS CIGARRERAS, DUEÑAS DE SU VIDA.

Tabacalera_Interior de la antigua Tabacalera. 1931

Archivo de Rafael Solaz

En esta fotografía de la Fábrica de Tabacos de Valencia, realizada en el año 1931, podemos ver como posan orgullosas las empleadas de la fábrica. Y no es para menos, porque el oficio de cigarrera fue el primero en tener los mismos derechos que los hombres en el mundo laboral. 

Su oficio fue tan importante hasta el punto que esas mujeres consiguieron tener Casas de Lactancia, una especie de las actuales guarderías, en la fábrica para que atendieran a sus pequeños, mientras ellas trabajaban entre siete a catorce horas diarias, dependiendo de la duración de la jornada laboral a las que eran sometidas por los capataces de la fábrica. Pero todo sacrifico no venía en balde, ya que su sueldo era muy envidiado, y además otorgaba cierta independencia económica para la mujer, todo un adelanto para la época. Ya que podían vivir libremente, sin estar sometidas o bajo la dependencia de un hombre, eran dueñas de su vida. 

Desgraciadamente el oficio de las cigarreras desapareció con la Industrialización y las maquinas. Pero para los nostálgicos, pueden leer la novela “Carmen” de Prosper Mérimée, donde la gitana protagonista es una cigarrera de la Fábrica de Tabaco de Sevilla, y seguro que la disfrutaran aún más si acompañan la lectura con un buen cigarro. 

Texto: Isabel Martínez Ponz


martes, 4 de febrero de 2014

LAS VISITAS REALES

visita real 1923

1923 - Las visitas reales a nuestra ciudad han sido frecuentes a lo largo de su historia. Dejando aparte la época medieval y toda vez que no es el fin de este blog su completa historiografía, baste citar las de mayor relieve desde la Edad Moderna. Como fueron la del monarca Fernando II y su segunda esposa Germana de Foix en 1507 recibidos en Arco Triunfal en las torres de Quart; la de Carlos I en 1528, que cuando se dirigía al Palacio del Real, debido al peso del gentío sobre el puente entonces de madera éste se derrumbó; la Felipe III con motivo de su boda en 1599 en la Catedral con el famoso “sarao” en la Lonja de la Seda con la presencia de Lope de Vega. Dando un gran salto en el tiempo las constantes visitas decimonónicas de los monarcas a su residencia del Palacio de Cervelló. Tras la Restauración, las de Alfonso XIII por diferentes motivos, destacando sus más importantes visitas cuando la Inauguración de la Exposición Regional de 1909, y en ocasión de la Coronación de la Virgen de los Desamparados el 12 de Mayo de 1923 por el Cardenal Arzobispo Enrique Reig, con la presencia de su esposa Victoria Eugenia, como nos recuerda la foto.

lunes, 3 de febrero de 2014

LA ESTACIÓN “PONT DE FUSTA”

pont de fusta 1892 proyecto

1892 - El 18 de julio de 1888 se inauguró la línea de ferrocarril que unía Valencia desde su estación de Marchalenes con la ciudad de Liria, de acuerdo con los deseos de la empresa Sociedad Valenciana de Tranvías que había sido fundada tres años antes con el fin de explotar las líneas de tranvías y ferrocarriles valencianos, como sucedió años después entre 1891 y 1893 que se proyectaron las conexiones con Bétera, El Grao y Rafelbuñol y con la construcción de una nueva estación central: la del Pont de Fusta, conocida entonces como la de Santa Mónica, que fue inaugurada en 1892 de estilo clasicista. 

Con el tiempo, la estación, que unía a Valencia con la zona marítima, con las nuevas zonas de veraneo y con los pueblos al paso hasta sus lugares de destino mediante el popular “trenet”, iba a ser considerada como una de las más importantes de Europa por su número de usuarios quienes mediante los tranvías conectados ante su entrada, o a pie por el “pont de fusta” atravesando el rio Turia, cuyo puente le iba a dar su nombre definitivo, se comunicaban con la ciudad. 

Vemos el proyecto de fachada de la estación del arquitecto valenciano Joaquín María Belda Ibañez

domingo, 2 de febrero de 2014

CASA INSA

casa Insa 1900

1900 – Colección Díaz Prósper

En la Valencia tradicional con numerosas representaciones populares a pie de calle entre las que destacan la Fiesta Fallera y la del Corpus con sus participantes ataviados en ricos trajes, forzosamente tenia surgir entre los diferentes talleres de confección uno que destacará entre el resto; tal y como sucedió con Casa Insa, que desde mediados del siglo XIX, desde sus mesas de compostura y de las manos de sus modistas han hecho posible que tanto los figurantes del Corpus como las falleras u otros demandantes, luzcan sus vestidos con la adecuada rigurosidad. Situada Casa Insa en una antigua casona del corazón del Barrio del Carmen desde 1859, en sucesivas generaciones y en la que según se cita fuera vivienda de Juan de Juanes, ha sido el más acreditado taller donde sus costureras han vestido desde las más altas personalidades de la vida social y del escenario, incluso del cine, a la fallerita ilusionada con su participación en la fiesta. Anuncio Casa Insa 1928

 También se ha destacado por su gestión en la ornamentación de actos institucionales. En la actualidad, su legado artístico lo ha puesto a disposición del Museo Valenciano de Etnología de la Diputación Provincial. 

Vemos en una foto de 1900, un aspecto de su interior con las costureras en plena tarea, y un publicitario de 1928.
 
                                         
                     
                                 1928 – Archivo de Rafael Solaz

sábado, 1 de febrero de 2014

EL PASACALLE FALLERO

pasacalles por Juan de Austria -1954

(Colección de Vicente Ramón Quiles, con mi gratitud)

1954 - Si en plena fiestas de fallas el día comienza por el interior de la demarcación con la alegre “despertá”, poco después, se inicia otro recorrido, en esta ocasión para visitar otras fallas, con la belleza de la mujer valenciana al frente y en un alegre “pasacalle” que contribuye a representar uno de los actos con mayor lucimiento y que más se presta a la “germanor” de la fiesta. En él, la banda de música y las falleras forman parte sustancial de tan esperado acto. Las falleras lucen por la ciudad de forma alegre, orgullosas por todo lo que significan para una fiesta que se vive en la calle y en las que junto al monumento de “arte e ingenio”, causan expectación al público que asiste. Vemos en la fotografía de 1954 la comisión de la falle de la calle Azcarraga en “pasacalles” a su paso por la de Juan Austria y ante el Teatro Apolo. La foto nos invita también a contemplar la metamorfosis que se ha producido en tan comercial vía urbana. No vemos la banda de música que lo cerraba, pero sí la comisión masculina cuando aún no se había adoptado el traje de gala fallero, en la actualidad sustituido por otras prendas tradicionales del folclore valenciano.
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