lunes, 4 de noviembre de 2013

LA MAQUINISTA VALENCIANA

la maquinista valenciana_estatua rey don jaime 1891

1891 - El proceso de obras y mejora urbanas de Valencia del siglo XIX, tanto referido a obras públicas como al desarrollo de las reedificaciones y a la multiplicación de las construcciones nuevas, contribuyó también a incrementar los pedidos de cierto tipo de productos propios de la industria metalúrgica. La industria del metal arranca con la cerrajería, manteniendo su carácter artesanal a principios de siglo y no perdiéndose a lo largo de la centuria. Ya que este sector carecía de una tradición previa y comienza a configurarse a partir de la década de los cuarenta. Y es a partir de 1849 cuando esta fundición conocida como la Primitiva Valenciana, amplia el capital y los socios capitalistas: Valero Cases como director técnico y Cleofás Cano como contable. Entre 1850 y 1860 el progreso de la empresa fue espectacular, hasta el punto que hubo que ir contratando más especialistas en fundición para poder atender el incremento del negocio. En septiembre de 1870 Valero Cases se convirtió en el único propietario; es el momento en que contrata a Francisco Climent como director técnico y a Miguel Alcalá como administrador–contable. Estos dos a la muerte del propietario de la Primitiva Valenciana en 1879 intentan crear una sociedad con la viuda de Cases. No obstante tal sociedad no llegó a cuajar, y en 1880 se creó una nueva Climent-Alcalá y con un nuevo nombre para la fábrica: La Maquinista Valenciana.
En 1884 esta empresa realizaría la primera locomotora de vapor fabricada totalmente en España.Y en 1889 la sociedad se disolvió y Francisco Climent se quedó como único propietario de los talleres. La Maquinista Valenciana fue famosa por las maquinas a vapor sistema Corliss, tipo Wheenock y Wanniek. También se especializó en la construcción de todo tipo de maquinaria para la industria del tabaco, utilizando el modelo patentado de esta empresa “DuplexCliment” que fabricaba cigarrillos mecánicamente con picadura al cuadrado; igualmente destacó en la construcción de puentes y obras artísticas como las estatuas del rey Jaime I, en Valencia y en Castellón. Así mismo esta empresa familiar no sólo trató de reflejar aspectos como lo público y lo económico, sino también relaciones sociales y políticas como pudo ser la visita del rey Alfonso XIII a la Maquinista Valenciana en el año 1905.
De su fundición, tal y como vemos en la foto, salió la estatua de Jaime I hacia el Parterre para su inauguración en el año 1891 realizada por Agapito Vallmitjana.
Texto: Isabel Martínez Ponz

3 comentarios:

Gregorio dijo...

Empresa que forma parte de la historia del patrimonio industrial de la ciudad, en unos momentos , en los que el país y la ciudad, intentaban entrar en una era de modernidad industrial que sirviera para el progeso. Muy interesante el post. Gregorio

Anónimo dijo...

Magnífico comentario, Ysabel. Germán.

Julio Cob dijo...

Efectivamente Gregorio, significó mucho para Valencia. Tuvo mucha relevancia.
Un abrazo

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