martes, 29 de octubre de 2013

MONUMENTO AL MARQUÉS DE CAMPO

marques de campo ca 1930

Ca. 1930 - Otra de las estatuas viajeras por la ciudad, la del Marqués de Campo, el gran prócer de Valencia que en la segunda mitad del siglo XIX se distinguió por hacer posible que a nuestra vida urbana se fuesen incorporando los grandes adelantos de la época, como lo fueron el ferrocarril y las conducciones de gas. 

Dedicado a sus actividades navieras con una importante flota, también ejerció en filantrópica acción el ejercicio de la caridad con la construcción de un asilo en favor de las clases más necesitadas. En homenaje a tan insigne personaje el Ayuntamiento de Valencia acordó erigir un monumento a instalar en la plaza Emilio Castelar frente al Ayuntamiento, obra de Mariano Benlliure. 

Pero aquella idea que surgió por acuerdo municipal de 1885, en especial por su obra benéfica, estuvo envuelta en una serie de vicisitudes que frenaron una culminación que no llegaría hasta pasar más de veinte largos años. Y no sería hasta el año 1908, finalizando el mes de marzo, cuando los cuatro grupos escultóricos que simbolizaban su dedicación completaron un monumento que ya se había instalado, parcialmente, frente a la Casa Consistorial en el año 1905, sin su basamento. Aunque en realidad no sería hasta principios del año 1911, cuando se completó todo el conjunto, con la instalación del grupo alusivo al "gas". Monumento al Marqués de Campo que nunca tuvo su oficial inauguración por parte del Ayuntamiento.  

Y durante todos aquellos años, venciendo diversidad de obstáculos, fueron colocándose sobre sus respectivos pedestales las cuatro estatuas que simbolizan su obra: el ferrocarril, la navegación, el gas y la caridad, rematándose en lo alto con la figura del Marqués junto a su hijo. 

En 1933 y con la transformación de la plaza, el monumento al Marqués de Campo fue trasladado a la Plaza Cánovas del Castillo donde en la actualidad permanece como recuerdo de uno de los personajes más importantes para la ciudad en la segunda mitad del siglo XIX. 

Vemos la foto de unos años antes de su traslado situada frente al Ayuntamiento.

4 comentarios:

Gregorio dijo...

No llego a comprender porque ese afán viajero que en todas las ciudades los ayuntamientos tiene con las estatuas, esculturas y demás. En este caso , la escultura realizada por el gran Mariano Benlliure , ha tenido, según mi opinión la suerte de que la han colocado en un lugar importante de la ciudad y no ha terminado en algún lugar recóndito en el que no se pudiese apreciar , tanto la obra del escultor, como al personaje , de importancia para la,ciudad , como fue el Marques de Campo. Muy interesante como de costumbre. Un abrazo y buen día. Gregorio

Amparo Lleó dijo...

Cada día me das una grata sorpresa. He vivido toda mí infancia junto a la plaza de Canovas y jugando en esa estatua, que algunas veces tenía agua, pero muy pocas, lo que nos permitía subir o trepar por todas las figuras, sólo con cuidado de que no nos viera el Guardia. Nunca se me ocurrió pensar lo que era hasta hoy, que tan estupendamente lo has explicado.
Gracias

Julio Cob dijo...

Gregorio, tampoco está mal que los monumentos viajen. Esto indica que una ciudad está viva, que crece, y por ello hay que buscar nuevos acomodos. Lo importante es que el destino final sea un sitio digno y adecuado.
Un abrazo.

Julio Cob dijo...

Amparo, pues estupendo que te traiga el recuerdo de tus correrías infantiles. Seguro que no le causabas destrozo alguno a diferencia de los vándalos actuales que dejan su firma en cualquier monumento urbano.
Saludos.

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