sábado, 19 de octubre de 2013

LA BUÑOLERA

Buñolera en la calle Ruzafa 1925

Fuente – Rafael Solaz 

1925 - En la fiesta de las fallas quien ocupa el lugar principal es el monumento de arte e ingenio destinado al fuego purificador que nos induce a liberarnos de aquello que ha sido motivo de crítica acaecido en los doce últimos meses del año, no exenta del toque satírico que el artista fallero crea con sus manos manifestada en la figura del “ninot”. Fiesta a la que hay que añadir muy unida el “entrañable” para los valencianos aroma de la pólvora junto al estruendo de sus “mascletás” y la belleza de sus castillos de fuegos artificiales que con sus palmeras iluminan la noche. Pero hay algo más que durante tan festivos días y con su presencia sobre las aceras, da su peculiar toque gastronómico como refuerzo a las energías perdidas por el largo caminar por las calles de la ciudad: la chocolatera y sus buñuelos. 

Moja sus dedos en el agua de un cuenco, los introduce en el barreño de arcilla repleto de masa y de su interior coge un pellizco para dejarlo caer sobre el abundante y caliente aceite, no sin antes y con las gracia innata de la buñolera, haber introducido su dedo gordo antes de soltarlo con la necesaria maestría para que a su vuelta a la superficie, flote con su agujero central hasta freírse; del que se servirá para que con un palo largo de madera darles la vuelta hasta alcanzar su punto deseado. ¿Qué mejor que el buñuelo para acompañar al tazón de chocolate para reponer la fuerzas? Al tiempo que sus aromas se desprenden por la calle colaborando con su presencia a enriquecer la fiesta valenciana por excelencia, la de las fallas. Todo un espectáculo, que si no lo es de ingenio, sí lo es de arte y gracia que surge de las manos de la experta chocolatera, tal y como nos muestra la foto que si es el centro de la misma, también lo forma el grupo de gente que acude a su disfrute en la popular calle de Ruzafa.

4 comentarios:

Amparo Lleó dijo...

Han pasado muchos años desde esa foto, pero quiero decir con alegría que tu estupenda explicación de lo que eran las fiestas de las fallas es una de las pocas cosas que se mantienen muy vivas en Valencia.
Gracias

Julio Cob dijo...

Amparo, afortunadamente, pues hay que esperar a la fallas para poder comer buñuelos.
¡Media docenita de buñuelos y un tazón de chocolate! Casi na.

Gracias a ti.

Gregorio dijo...

Que fotografía más bonita. Aquí en León, los buñuelos son típicos de la época de los Difuntos, ahora con las nuevas modas de cocina , se comen rellenos de crema , nata o chocolate, inclusive en algunas pastelerías chic de la ciudad, hay algunas exquisiteces buñoleras con diferentes rellenos, pero nada que ver con esos buñuelos artesanos realizados como en la foto por esas mujeres. Gracias por la foto. Gregorio

Julio Cob dijo...

Gregorio, es curiosa la cantidad de dulces que van asociados a diferentes festividades. Esto las enriquece y deja en ellas un punto goloso. Conviene tomarlos en poca cantidad, pues el azucar sube. Qué te voy a decir a tí de esto.

Un abrazo

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